Santa Misa en el aniversario de la muerte de Mons. Irurita
SANTA MISA EN MEMORIA DEL SIERVO DE DIOS OBISPO MONS.
MANUEL IRURITA ALMANDOZ EN LA CAPILLA DEL SANTO CRISTO DE
LEPANTO DE LA CATEDRAL DE BARCELONA

Convocados por Hispania Martyr Siglo XX, el pasado 3 de diciembre de 2025, 89º
aniversario de su gloriosa muerte martirial ante la tapia del cementerio de Moncada,
se ofició la Santa Misa en su memoria en la capilla del Santo Cristo de Lepanto de la
Catedral de Barcelona, a los pies de cuya imagen, cumpliendo su voluntad, reposan sus
restos mortales.

Lápida que cubre el sepulcro de Mons. Irurita
Texto en español del latino grabado sobre la lápida
«Al Sumo Dios Omnipotente.
Aquí yace el Exmo. y Rvmo.
Dr. D. Manuel Irurita Almándoz.
Nacido el 13-agosto-1876,
promovido a la Sede de Lérida
el 20-diciembre-1926
y trasladado a la de Barce«Al Sumo Dios Omnipotente.
Aquí yace el Exmo. y Rvmo.
Dr. D. Manuel Irurita Almándoz.
Nacido el 13-agosto-1876,
promovido a la Sede de Lérida
el 20-diciembre-1926
y trasladado a la de Barlona
el 13-marzo-1930.
Por odio a la fe
fue asesinado
el 3-diciembre-1936.
El Buen Pastor
dio su alma por sus ovejas.
Descanse en paz».
A las doce de la mañana de la fiesta de San Francisco Javier, patrón de su Navarra natal,
se iniciaba la Santa Misa en memoria del Siervo de Dios Mons. Manuel Irurita
Almandoz, pidiendo al Rey de los mártires nos conceda la gracia de verlo pronto
elevado al honor de los altares con su familiar Rvdo. Marcos Goñi y sus custodios
protectores Antonio y Francisco Tort, para mayor gloria de la augusta Trinidad.
Presidió la celebración el Decano del Capítulo de Canónigos de la Catedral de
Barcelona Don Santiago Bueno Salinas, asistido por el Canónigo Arcipreste y prefecto
de liturgia Mn. José Vives Trabal.
En su homilía Don Santiago Bueno reconoce que la persecución religiosa en España
fue particularmente cruel en Cataluña, y que con toda probabilidad Mons. Irurita debió
morir el 3 de diciembre, en coincidencia con la fiesta de San Francisco Xavier.
Prosiguió en su homilía: “En esta capilla vemos la tumba de Monseñor Irurita delante
del altar donde hoy se han depositado estas flores y es un motivo para recordarle como
Obispo y Pastor, es una obligación moral básica, una obligación de fe.
Monseñor quería mucho esta capilla y fue por su iniciativa que el Santo Cristo de
Lepanto, que estaba ubicado en la girola de la catedral se trasladara hasta aquí porque
entendía que la devoción que se tenía pudiera ser de más fácil acceso y que las misas
que se celebraban a diario pudieran hacerse bajo la imagen del Santo Cristo.
La virtud de los que dieron su vida durante la persecución religiosa, no es solamente la
entrega de su vida, sino hacerlo perdonando a aquellos que los asesinaban, siguiendo
el ejemplo de Cristo que desde la Cruz pronuncia aquella frase:”Padre, perdónales
porque no saben lo que hacen.”

Finalizada la Santa Misa los asistentes se dirigieron en procesión por el claustro
catedralicio hasta la capilla de los mártires donde se rezó novena a la Santísima
Trinidad pidiendo ver pronto a Mons. Irurita inscrito en el catálogo de los Santos.

Se procedió seguidamente a la tradicional colocación de la ofrenda floral a los pies de
la estatua de Mons. Irurita en la hornacina del muro del Palacio Episcopal. El
presidente Sr. Echave-Sustaeta invocó el ejemplo de Mon. Irurita pidiendo oraciones
para que se acelere el reinado de Cristo que anhelaba el obispo mártir.


