Recapitulamos, una vez más, el cómputo de los mártires de la persecución religiosa española que ya están en los altares y de los que en fecha próxima lo estarán. Sumando los beatificados por el Beato Juan Pablo II (468) y los de Benedicto XVI (530): en to

 

Si es que, pese a quien pese, en 1936 España llenó el cielo de santos
Intereconomía - Francisco José Fernández de la Cigoña

Y quedan muchos más. Va a ser imposible recordarles a todos. A tantos. Habrá que hablar de los innumerables mártires de la España de 1936. No hay nada en el mundo igual. No hay nación que haya dado más santos al cielo. Hoy el Papa ha aprobado la declaración de martirio de más de sesenta españoles. Y los próximos años verán muchas más declaraciones como ésta.

http://press.catholica.va/news_services/bulletin/news/28579.php?index=28579&lang=sp


Es pura memoria histórica. ¿Qué alguien quiere también el recuerdo de los asesinos? Nosotros los habíamos olvidado y perdonado. Pero si hay que recordarles no tenemos inconveniente. Los nuestros son luz inmarcesible. Los otros, los asesinos, abismos de miseria. Y de mártires no tienen nada. Canallas ejecutados por sus espantosos crímenes.


No voy a negar que en la España nacional se cometieron también asesinatos. De personas honradas aunque de ideas distintas. Repruebo de todo corazón esos viles asesinatos. En el número que fuere. Merecen un sepulcro digno y una rehabilitación póstuma. Y que los suyos les honren como quieran y los demás respetemos su memoria. Pero a la vil canalla asesina de miles y miles de inocentes es penosa e imposible tarea recuperar su memoria. Porque, si se recupera, peor para ellos y para los recuperantes.


La Iglesia está reconociendo como mártires, testigos de Cristo, a centenares y centenares de personas, van ya más de mil, cuya muerte, gloriosísima para ellos, es baldón imborrable para sus asesinos. Cuando esto concluya, si es que concluye alguna vez, podrán pasar de diez mil, o aproximarse a esa cifra, los españoles que en 1936 han pasado de este mundo a los altares. No hay nada igual en la historia de la Iglesia.


No lo sé, pero supongo que unos cuantos de esos nuevos beatos, lo serán seguramente en 2012, están como tantos otros bajo la tierra sagrada de Paracuellos. El mayor relicario del mundo. Que debería ser lugar obligado de culto y peregrinación. Miserables seríamos los católicos españoles de hoy si dejáramos en el olvido el lugar desde el que partieron para el cielo muchos de los innumerables santos de la España de 1936. Si allí hasta las flores de abril y mayo huelen a santidad. Nacen de los mismos huesos de los santos.     

 



© Hispania Martyr todos los derechos reservados.
Ir Arriba