El riesgo de seguir al Señor
El final de cada año es el momento más indicado para hacer balance. La agencia Fides publica, en estas fechas, la lista de los agentes pastorales asesinados durante el año que termina: así, durante 2011, han sido 26
Es muy difícil calcular cuántos católicos en todo el mundo han sido asesinados por odio a la fe en Jesucristo. India, Pakistán, Nigeria, Eritrea, Egipto, China... son países en los que la persecución religiosa se ha llevado por delante la vida de numerosos fieles este año; de otros países es muy difícil conocer datos exactos.
De momento, la lista más completa es la que ha publicado la agencia Fides, que incluye solamente a los agentes pastorales que han perdido la vida de manera violenta durante los últimos doce meses. Así, según sus datos, en el año 2011 han sido asesinados 26 agentes pastorales: 18 sacerdotes, 4 religiosas y 4 laicos. Por continentes, América es el continente que registra un mayor número de víctimas: 15 de ellas. Le siguen África (6), Asia (4) y Europa (1).
Fides señala que algunos de los agentes pastorales asesinados «fueron víctimas de la violencia que combatían o de la voluntad de ayudar a los demás poniendo en segundo lugar su propia seguridad. Muchos han muerto en intentos de robo o secuestros que terminaron mal, sorprendidos en sus casas por bandidos o jóvenes a los que, tal vez, habían ayudado en el pasado. Otros fueron eliminados debido a que, en nombre de Cristo, sobrepusieron el amor al odio, la esperanza a la desesperación, el diálogo a la oposición violenta, el derecho al abuso».
El sacrificio de la vida
El Papa Benedicto XVI se ha referido a ellos el pasado 26 de diciembre, en la fiesta de San Esteban, primer mártir del cristianismo: «Al igual que en los tiempos antiguos, hoy la adhesión sincera del Evangelio puede exigir el sacrificio de la vida, y muchos cristianos en diversas partes del mundo están expuestos a la persecución y el martirio». Muchos de ellos no son, sin embargo, mártires en sentido estricto, ya que no fueron asesinados por odio a la fe que vivían y celebraban, pero también es cierto que asumían el riesgo que conlleva todo seguimiento fiel de Cristo.
Entre ellos, está el español Ricardo Muñoz Juárez, sacerdote castrense jubilado, asesinado el 3 de junio en su casa de Cartagena (Murcia), presumiblemente víctima de un robo con violencia.
En Colombia, fueron asesinados los sacerdotes Richard Piffano y Rafael Reátiga, por disparos de un conocido que viajaba en su mismo coche; el padre Luis Carlos Orozco, a manos un joven que le disparó entre la multitud; el padre Gustavo García, asesinado en la calle por un hombre que lo atacó para robarle su teléfono móvil; el padre José Restrepo, asesinado para robarle mientras conducía su motocicleta; el padre Gualberto Oviedo, al que encontraron acuchillado cerca de su parroquia; y el laico Luis Eduardo García, miembro de un equipo de pastoral social, atacado por un grupo de guerrilleros, secuestrado y asesinado. En México, fueron asesinados el padre Santos Sánchez, atacado por un intruso que entró en su casa para robar; el padre Francisco Sánchez, al que encontraron en su iglesia con heridas en el cuello; el padre Salvador Ruiz, secuestrado y asesinado; el padre Marco Antonio Durán, asesinado en un tiroteo entre soldados y un grupo armado; y la laica María Elizabeth Macías, que trabajaba en contacto con los migrantes y fue secuestrada y brutalmente asesinada. En Brasil, fue asesinado en su casa el padre Romeu Dragón; en Paraguay, monseñor Julio César Álvarez; y en Nicaragua, el padre Marlon Ernesto Pupiro.
Ya en el continente africano, en Túnez fue asesinado el padre Marek Rybinsk; en Kenia, el padre Awuor Kiser; en la República Democrática del Congo, fue asesinada la Hermana Jeanne Yegmane; en el sur de Sudán, fue asesinada la Hermana Angelina, mientras que llevaba ayuda médica a los refugiados; y en Burundi, fueron asesinados durante un intento de robo la Hermana Lukrecija Mamic y Francesco Bazzani, un voluntario. Y en Asia, en India fueron asesinados el sacerdote Don G. Amalan, para robarle; la religiosa Sor Valsha John, comprometida con los pobres, los marginados y los grupos tribales; y el catequista laico Rabindra Parichha, secuestrado y asesinado. En Filipinas, fue asesinado el padre Fausto Tentorio, de varios disparos en la cabeza y en la espalda.
A todos ellos, la muerte les sorprendió en la misión que Dios les había encomendado.
Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Las cifras hablan por sí solas
Según datos de la agencia Fides, en la década 1980-1989, fueron asesinados violentamente 115 misioneros. La cifra aumenta considerablemente en la década siguiente (1990-2000), con 604 misioneros asesinados, ya que durante estos años tuvo lugar el genocidio de Ruanda. En los años 2001-2009 el número total de agentes pastorales asesinados fue de 230 personas.

