sábado 3 de octubre en la catedral de Santander beatificación de 18 mártires cistercienses: 16 monjes de Santa María de Viaceli y 2 RELIGIOSAS mártires de Fons Salutis
“Os anunciamos con gran alegría que, Dios mediante, el próximo día 3 de octubre de 2015, el cardenal Ángelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos presidirá en la Catedral Basílica de Santander la beatificación de diez y seis Siervos de Dios, monjes mártires de la Orden Cisterciense de la Estricta Observancia (Trapa), en Santa María de Viaceli, Cóbreces, y de dos monjas cistercienses mártires del monasterio Fons Salutis de Algemesí, cerca de Valencia. Esperamos podáis acompañarnos en esta celebración que nos inunda de gozo en el Señor.
+ Antonio Cardenal Cañizares (Arzobispo de Valencia)
+ Manuel Sánchez Monge (Obispo de Santander)
Alejandro Castro Rodríguez (Abad de Viaceli)
3 de octubre, Catedral de Santander: 12.00 h.
Ceremonia de Beatificación de los Mártires y Eucaristía, presidida por el cardenal Mons. Angelo Amato.
9 de octubre, Abadía de Viaceli (Cóbreces): a las 18,30 h.:
Vísperas solemnes para veneración de las reliquias de los Mártires y colocación de la urna en la iglesia de la abadía.
10 de octubre, iglesia de la Abadía de Viaceli, (Cóbreces). 12.00 h.
Solemne eucaristía de Acción de gracias por la Beatificación de los monjes y monjas Mártires, Presidida por el Sr. Obispo de la Diócesis Rvdmo. D. Manuel Sánchez Monge.
Del DECRETO DE BEATIFICACIÓN DE LOS MÁRTIRES DE VIACELI Y FONS SALUTIS
Beatificación o Declaración de Martirio de los Siervos de Dios Pío Heredia y XVII Compañeros de las Órdenes Cistercienses de la Estricta Observancia y San Bernardo, asesinados por odio a la fe en España († 1936)
Siete episodios martiriales de la Orden Cisterciense de Estricta Observancia
Siete episodios diversos de martirio, acaecidos en circunstancias diferentes, pero todos pertenecientes a la violenta persecución que se abatió sobre la Iglesia y sobre la sociedad española en los años treinta del siglo XX.
Los mártires que van a ser beatificados pertenecen a la violenta persecución que se produjo en los años treinta del siglo XX. Se trata de dos procesos distintos, desarrollados en Santander y en Valencia respectivamente, que atañen a diez y ocho Siervos de Dios pertenecientes a la Orden Cisterciense de la Estricta Observancia, También se vio implicado en el contexto martirial un grupo de monjas cistercienses del monasterio de San Bernardo de Algemesí, cerca de Valencia.
Corifeo del primer grupo de Mártires es el P. Pío Heredia, nacido en Larrea (Álava) en 1875, y bautizado con el nombre de Julián. Ingresado en el monasterio de Val San José, en Getafe, donde emitió la profesión solemne en 1897 y fue ordenado sacerdote en 1899, siendo maestro de novicios y prior claustral.
Trasladado al monasterio de Santa María de Viaceli en Cantabria, allí sufriría la persecución. Los itinerarios de los otros cohermanos son similares, víctimas todos ellos de aquella ola de violencia con relación a religiosos y laicos por parte de formaciones anarco-comunistas además de elementos de la masonería. La violencia golpeó indiscriminadamente a estos monjes completamente ajenos a las cuestiones políticas. Igualmente se vio implicado en el contexto martirial un grupo de religiosas cistercienses del monasterio de San Bernardo de Algemesí.
Martirio material
El 8 de septiembre de 1936 los Siervos de Dios, obligados a abandonar su monasterio de Viaceli, fueron encarcelados y sufrieron insultos y vejaciones. Días después serían liberados, pero, a las pocas semanas, con el pretexto de hacer indagaciones sobre la proveniencia de sus medios de mantenimiento, fueron nuevamente arrestados en dos grupos diferentes, siendo asesinados el 3 y el 4 de diciembre.
Habían sido precedidos en el martirio por otros dos monjes sacrificados el 21 de septiembre, y serían seguidos por otros el 31 de diciembre. Un sacerdote diocesano postulante a monje sería también martirizado el 27 de julio.
En el mismo mes de julio fue arrestada la Madre Micaela Baldoví Trull, religiosa del monasterio de San Bernardo de Algemesí, quien, tras vejaciones y torturas, fue asesinada el 9 de noviembre junto con una hermana suya. El día siguiente sufrió muerte martirial otra monja del mismo monasterio, la madre María de la Natividad Medes Ferris, junto a tres de sus hermanos.
Martirio formal por parte de los perseguidores
No existe ningún testimonio que ponga de relieve forma alguna de implicación de los Siervos de Dios en actividades políticas en los episodios de rebelión por su parte frente a las acusaciones de los milicianos. Por tanto, la causa de su muerte fue la de identificarse – exclusivamente- como cristianos y religiosos. En este clima envenenado de campaña antieclesial se sitúa el caso de los Siervos de Dios. La fe motivó su arresto y su ejecución.
Por parte de las víctimas. Los Siervos de Dios sabían muy bien el grave peligro que corrían. Durante aquellos terribles días les acompañó la disponibilidad a vivir hasta las últimas consecuencias su fidelidad a Cristo y a la Iglesia, que se manifestó en gestos y palabras que evidencian su testimonio: una fe clara, una caridad sincera, una esperanza inquebrantable sostuvieron su apacible fortaleza. Jamás renegaron de su condición de religiosos y se prepararon conscientemente para caminar al encuentro de la muerte. Fueron asesinados en diversas fechas y de diversos modos. El grupo más numeroso fue arrojado al mar Cantábrico en la bahía de Santander en las noches del 3 y 4 de diciembre de 1936.

• P. PÍO HEREDIA ZUBÍA, nacido en 1875 en Larrea, (Álava), procedente del monasterio de Val San José, en Getafe, fue nombrado Prior de la abadía de Viaceli. Responsable de todos los monjes, una vez expulsados de su monasterio los mantuvo reunidos en Santander, dando testimonio y ejemplo de firmeza y caridad en los interrogatorios sufridos.
• P. AMADEO GARCÍA RODRÍGUEZ, nacido en 1905 en Villaviciosa de San Miguel (León). Sacerdote.
• P. VALERIANO RODRÍGUEZ GARCÍA, nacido en 1906 en Villaviciosa de San Miguel (León). Sacerdote. • P. JUAN BAUTISTA FERRIS LLOPIS, nacido en 1905 en Algemesí, (Valencia). Sacerdote.
• FR. ÁLVARO GONZÁLEZ LÓPEZ, nacido en 1915 en Noceda del Bierzo, (León) monje de coro, profesó votos temporales e hizo su noviciado en circunstancias difíciles.
• FR. ANTONIO DELGADO GONZÁLEZ, nacido en 1915 en Citores del Páramo (Burgos), monje de coro, oblato. Mostró un deseo firme de entregar su vida como culminación de su vocación monástica.
• FR. EUSTAQUIO GARCÍA CHICOTE, nacido en 1891 en Támara de Campos (Palencia), hermano converso.
• FR. ÁNGEL DE LA VEGA GONZÁLEZ, nacido en 1868 en Noceda del Bierzo (León), hermano converso. Ingresó en el monasterio ya en edad madura, viudo, y ante la persecución dio firme testimonio de perseverancia en sus ideales monásticos.
• FR. EZEQUIEL ALVARO DE LA FUENTE, nacido en 1917 en Espinosa del Cerrato, (Palencia), hermano converso profeso de votos temporales. A sus 19 años fue el más joven de los monjes mártires.
• FR. EULOGIO ÁLVAREZ LÓPEZ, nacido en 1916 en Quintana de Fuseros (León) hermano converso de votos temporales. Pastor en su niñez, perseveró junto a sus hermanos hasta el martirio.
FR. BIENVENIDO MATA UBIERNA, nacido en 1908 en Celadilla Sotobrín (Burgos) hermano converso, novicio.
• FR. MARCELINO MARTÍN RUBIO, nacido en 1913 en Espinosa de Villagonzalo, (Palencia), monje de coro, novicio. Encarcelado y luego liberado, fue arrestado de nuevo y no ocultó su condición de religioso, por lo que siguió la suerte de los demás hermanos.
• FR. LEANDRO GÓMEZ GIL, nacido en 1915 en Hontomín (Burgos), converso de votos temporales. El 29 de diciembre fue descubierto por los milicianos en una casa particular y fue maltratado de un modo horrible; al día siguiente lo introdujeron en un coche y desapareció para siempre, probablemente fusilado o ahogado por odio a la fe.
P. EUGENIO GARCÍA PAMPLIEGA, nacido en 1902 en Villagonzalo Pedernales, provincia de Burgos, sacerdote.
• P. VICENTE PASTOR GARRIDO, nacido en 1905 en Valencia, sacerdote.

El Beato Pio Heredia con sus novicios
Preparación para el martirio
En agosto de 1936 el Comité local del Frente Popular ordenó que ningún monje de la comunidad saliera del monasterio sin su autorización. El 20 de agosto, festividad de San Bernardo, se les comunicaba el decreto, aparecido en La Gaceta, de cierre y supresión del culto católico en las parroquias e iglesia monasterial. Hasta el 24 de agosto se celebrarán las misas ocultamente sin la presencia de la comunidad. El 23 de agosto dispone el abad que los niños de la escuela monástica y los más jóvenes vayan saliendo para sus casas.
Los dos monjes martirizados en Rumoroso
El Padre Vicente Pastor Garrido había visitado al Padre Abad, Dom Manuel, que estaba aún en la fonda del pueblo de Cóbreces, respetado por su nacionalidad, reclamado por el Cónsul francés en Santander, y en espera de su extradición a su vecin país natal.

El Monasterio trapense de Via Caeli en 1936
Tras confesarse recíprocamente se despidieron con entrañable afecto y contenida emoción.
Pero esa misma tarde del 21 de septiembre de 1936, entrada la noche, ambos padres fueron detenidos y subidos a un automóvil que, supuestamente, los habría de llevar a Santander y dejar libres. Pero mucho antes de llegar, en el termino de Rumoroso, fueron apeados bruscamente del vehículo y, tiroteados, muriendo ambos en el acto. Sus cuerpos quedaron abandonados en la cuneta de la carretera. Fueron los únicos cuyos cuerpos, en 1940 pudieron ser rescatados por la comunidad cisterciense y llevados a la abadía de Viaceli, donde reposan hoy en un ala del claustro.
La Comunidad conducida a prisión en Santander
El 8 de septiembre de 1936, fiesta de la Natividad de María, los milicianos asaltan el monasterio, y apresando a los monjes que quedaban en la comunidad, los conducen a Santander donde los encarcelan. La prisión duró cinco días para unos y diez para los demás. Gestiones de personas amigas, lograron su libertad, y algunos buscaron cobijo en domicilios particulares, mientras el grueso del grupo pudo llegar a Bilbao. Otros se reagruparon en Santander en pequeñas comunidades que trataban de mantener la vida monástica, sustentándose en un comedor público. El 1 de diciembre los milicianos irrumpieron en la casa de la calle del Sol y se llevaron a la comisaría “a declarar” al grupo compuesto por el Padre Pío Heredia y hermanos conversos. La policía decía querer conocer de dónde provenían sus medios de subsistencia, pero el Padre Prior no quiso delatar a quienes les ayudaban. Allí pasarán dos frías jornadas, arrojados en el sótano del calabozo donde se les une el grupo encabezado por el Hno. Eustaquio, apresado apenas unas horas antes. Comenzaron juntos la novena de la Inmaculada con decisión de seguir al Señor hasta el martirio.
Lanzados al mar en las noches del tres y cuatro de diciembre de 1936
Según testimonio de un oblato de quince años que luego sería liberado, los religiosos, con las manos atadas a la espalda, fueron sacados en un camión en dos grupos, uno presidido por el Prior Pío Heredia y los frailes Amadeo García; Valeriano Rodríguez ; Juan Ferris; Álvaro González y Antonio Delgado, en la noche del 3 de diciembre, y el otro, formado por los frailes Eustaquio García; Ángel de la Vega, Ezequiel Álvaro de la Fuente; Eulogio Álvarez y Bienvenido Mata, lo fueron en la noche siguiente.
De estos hermanos no se supo nada más. ¿Arrojados al mar contra las rocas del faro de Santander o conducidos en barca y hundidos en las aguas profundas de la bahía? La primera hipótesis, testimoniada por quien la oyó a uno de los ejecutores, parece la más probable. Días después el mar devolvió a la costa algunos cadáveres que aún conservaban las ligaduras de las manos a la espalda y los labios cosidos con alambre.

Faro del cabo Mayor, sobre la bahía de Santander
El Hno. Marcelino Martín será apresado días más tarde, para correr la misma suerte. Los del tercer grupo, reunido en torno al Hno. Santos, pudieron salvarse casi todos. Solo el Hno. Leandro Gómez fue apresado a finales del mes, y al confesar ser religioso, tras ser cruelmente torturado, fue asesinado.
A ellos hay que añadir el nombre del P. JOSÉ CAMÍ CAMÍ, sacerdote diocesano, natural de Aytona (Lérida), de 28 años, trapense frustrado, que había sido ya admitido como postulante en la Abadía de Viaceli e iba a ingresar en julio de 1936. Acudió a su localidad natal para despedirse de su familia en Lérida, cuando en la noche del 27 de julio fue apresado allí junto con otro sacerdote. Atados ambos a la parte trasera de un automóvil y arrastrados par la carretera durante más de 13 kilómetros, fueron rematados a balazos a la altura del cruce de Torres del Segre. Sus cuerpos triturados con las ruedas del vehículo, fueron abandonados.

Antiguo cuadro de ocho de los mártires trapenses de la abadía de Cóbreces
Esta es la epopeya martirial de los dieciséis trapenses de Via Coeli que serán beatificados el próximo 3 de octubre en la Catedral de Santander y a cuya intercesión debemos encomendarnos en los difíciles tiempos que para la fe en España se avecinan.
3 de Octubre en la Catedral de Santander
Nuevas Beatas mártires Madres Micaela Baldoví Trull y Natividad Medes Ferris, religiosas Cistercienses del Monasterio Fons Salutis de Algemesí.

Recordatorios de las nuevas Beatas Madre María Micaela Baldoví (1869 - 1936), Abadesa, y Madre María de la Natividad Medes (1880 - 1936), religiosas Mártires del Monasterio Cisterciense de Fons Salutis.
• M. MICAELA BALDOVÍ TRULL, (1869 - 1936) Algemesí, provincia de Valencia, abadesa del monasterio de Fons Salutis, sufrió prisión en su propio monasterio y fue fusilada en la noche del 9 de noviembre de 1936.
• M. NATIVIDAD MEDES FERRÍS, monja de coro del mismo monasterio, fusilada en la noche del 10 de noviembre de 1936.
MADRE MICAELA BALDOVÍ TRULL . Su biografía la escribió D. Bernardo Asensi, al que seguimos. Madre Micaela, en el siglo María Salud Baldoví, nació en Algemesí. Falleció pronto su madre, y a sus 22 años pidió ingresar en el monasterio cisterciense de Gratia Dei, vulgo Zaydía, de Valencia, donde recibió el santo hábito en 1892, trocando su nombre de pila por el de sor María Micaela, siendo elegida superiora entre 1917 y 1921.
Su deseo era que la comunidad cisterciense de la Zaydía se uniese a la Estricta Observancia, pero como no todas las religiosas estuvieron de acuerdo, proyectó fundar un nuevo monasterio del Císter en su pueblo de Algemesí, para lo que donó unas tierras su prima Victoria Román.

Monasterio de Fons Salutis en 1927 “Venid y cantad las misericordias del Señor”
El 30 de octubre de 1927 el Abad de Viaceli inauguraba en Algemesí el monasterio de Fons Salutis, nombrando Abadesa a Madre Micaela.
La persecución se cierne sobre Fons Salutis
Escribe Bernardo Asensi: “En la noche del 21 de julio de 1936, cuando estaba en el locutorio el capellán P. Domingo van Hout con la Madre Abadesa y otra religiosa, que velaban a causa de la creciente alarma de esos días, oyeron llamar a la puerta; abrió el padre, y unos escopeteros le intiman a que desalojen el monasterio antes del día siguiente.
El día 22 se celebró la Santa Misa muy de mañana a puerta cerrada; se sumieron todas las sagradas formas, y terminada la Misa, se informó a la comunidad de los atropellos acaecidos en Valencia y en otras ciudades, así como de la orden terminante del Comité de Algemesí de desalojar el convento. Así estaban, cuando llamaron fuertemente a la puerta; eran los revolucionarios, que mandaron con imperio desalojar completamente el local en el espacio de dos horas. Fueron saliendo las religiosas por grupos, instalándose provisionalmente en la calle Pedrón, núm. 3. De allí se repartieron por casas particulares de bienhechores y familiares. (...) Las imágenes, junto con los ornamentos sagrados y libros de coro, fueron quemados en una hoguera que hicieron delante del monasterio”. Fons Salutis se utilizó desde entonces como cárcel.

Lápida de la sepultura de las Beatas Mártires en Fons Salutis.
“La Rvda. Madre Micaela estaba refugiada en casa de una hermana suya llamada Encarnación… y allí pasaron juntas tres meses, haciendo vida de convento y de preparación para todo lo que Dios quisiera. Finalmente detenidas y encerradas en el monasterio, la Madre Micaela fue encerrada en la misma celda que tuvo de religiosa, cuyas paredes besaba con amor, preparándose para el martirio, que preveía cercano. Madre Micaela sufrió en este mes de cárcel lo indecible en los diversos interrogatorios a que la sometieron.
Por fin, el 9 de noviembre de 1936, fue sacada juntamente con su hermana Encarnación, con el pretexto de llevarlas a ver a sus parientes; pero al salir del convento tomaron dirección contraria, con lo que las dos hermanas se miraron y vieron claramente que les había llegado la hora de su martirio.
Fueron asesinadas en el cruce de la carretera de Benifayó, en cuyo cementerio fueron enterradas. Francisco R. de Pascual OCSO da más detalles más sobre su martirio en Mártires de Viaceli 1936, donde se explica que tras ser fusiladas "Al amanecer, la Madre Micaela aún estaba viva, agonizante, y la remataron machacándole la cabeza." En la biografía escrita por el P. Damián Yáñez se afirma que los cadáveres de las dos hermanas "aparecieron con la cabeza separada del tronco, lo que hace suponer que fueran decapitadas". Después de la guerra, sus restos se trasladaron a la Cripta de la Ermita del Cristo de la Agonía, y posteriormente, en 1974, a la iglesia de su Monasterio de Fons Salutis.

Los cuatro hermanos mártires Medes Ferris
MADRE NATIVIDAD MEDES FERRIS nació en 1880. Ingresó en el monasterio de la Zaydía en 1914, y fue una de las religiosas que siguió a la Madre Micaela para fundar en 1927 el monasterio de Fons Salutis. El confesor del convento D. Juan Bautista Niclós, mártir asimismo en 1936, fue su director espiritual.
Al ser expulsadas las religiosas de su convento, Madre Natividad se refugió en casa de su hermano, el hoy Beato mártir José Medes Ferrís (1885 - 1936), junto con sus otros dos hermanos, religiosos carmelitas descalzos: Padre Ernesto de la Virgen de la Salud (1890 - 1936) y Hermano Vicente Domingo de la Sagrada Familia (1888- 1936).
El 10 de noviembre los cuatro hermanos fueron detenidos y encerrados en Fons Salutis. Esa noche fueron llevados en dirección a Carlet, y asesinados. Se explica en la biografía de Madre Natividad que "cayó en medio de la carretera, y no se dignaron apartarla, por lo que habiendo pasado un camión, la cortó en varios pedazos". Los cuatro hermanos fueron enterrados en el cementerio de La Alcudia de Carlet. En 1974, los restos de Madre Natividad fueron trasladados a la iglesia del monasterio de Fons Salutis. El 3 de Octubre de 2015 será inscrita como Beata en el Martirologio de la Iglesia Católica.

