Domingo de Ramos, domingo de los mártires
Domingo de Ramos, 29 de marzo de 2015. Liturgia de color rojo, el color de los mártires, el color de la cruz. El Papa Francisco preside la misa solemne, en la Plaza de San Pedro. "El camino de los cristianos -dice el Papa- es el camino de Jesús, el camino de la humillación y no aquel de la mundanidad, el egoísmo y la vanidad".
En una mañana soleada, Francisco presidió la procesión de los Ramos, desde el obelisco centre de la Plaza de San Pedro vaticana hasta el altar del atrio de la basílica donde se celebró la misa. Presentes muchos jóvenes, al celebrarse ese domingo la Jornada Mundial de la Juventud, en su edición diocesana romana, y víspera ya, de carácter internacional, del 25 de julio al 1 de agosto en Cracovia, patria de san Juan Pablo II.
Según Francisco, que mostró cierto cansancio, la humildad quiere decir también servicio y significa dejar espacio a Dios negándose a sí mismo, "despojándose" que es -al mismo tiempo- la humillación más grande. Es un estilo que "nunca dejará de sorprendernos y ponernos en crisis: nunca nos acostumbraremos a un Dios humilde". "En esto, nos ayuda y nos consuela el ejemplo de muchos hombres y mujeres que, en silencio y sin hacerse ver, renuncian cada día a sí mismos para servir a los demás: un familiar enfermo, un anciano solo, una persona con discapacidad, una persona sin techo", explicó Francisco.
Y entre tanto ejemplo, sobre todo el de los mártires, los innumerables mártires de los siglos XX y XXI, aquellos que "por mantenerse fieles al Evangelio, son discriminados y sufren las consecuencias en su propia carne". Se trata de hombres y mujeres de toda edad y condición, "perseguidos por ser cristianos". Son, sostiene el Papa, "los mártires de hoy, que son muchos, que no reniegas de Jesús y soportan con dignidad insultos y ultrajes. Lo siguen por su camino. Podemos hablar, verdadermanete de "una nube de testigos": los mártires de hoy".
El Papa instó a todos a seguir el camino de humillación de Jesús durante la Semana Santa, "movidos por el amor a nuestro señor y salvador. El amor nos guiará y nos dará fuerza. Y, donde está él, estaremos también nosotros".

