Beatificación de 16 nuevos mártires españoles
Vísperas en la Basílica de Santa María del Mar
“Nuestros mártires no tenían miedo”
En la tarde del viernes 9 de noviembre y en la gótica Basílica de Santa María del Mar tuvo lugar una Vigilia de Oración, presidida por el obispo Mons. Sergio Gordo y los Superiores Generales de las tres Congregaciones cuyos miembros serían beatificados al día siguiente en el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, acompañados por numerosa concurrencia de fieles.
Las palabras del Papa Francisco en su reciente Viaje Apostólico a los países bálticos, que recordó la Hermana Mª de los Ángeles Maeso, postuladora de la Causa de las Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones, resumen el mensaje del acto:
“Vosotros sois hijos de mártires, ésta es vuestra fuerza. Que el espíritu del mundo no venga a deciros algo diferente de lo que vivieron vuestros antepasados. Recordad a vuestros mártires y tomad ejemplo de ellos: no tenían miedo”.
BEATIFICACION EN EL TEMPLO EXPIATORIO DE LA SAGRADA FAMILIA

El Cardenal Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos Mons. Ángelo Becciu presidió la Misa de Beatificación y pronunció la homilía, de la que destacamos éstas afirmaciones sobre su martirio:
«Estos hombres y mujeres, hermanos nuestros, testigos de la fe, vivieron la vida religiosa con generosidad y coraje, hecho que provocó el ensañamiento de sus perseguidores, decididos a destruir la Iglesia en España.».
«En el momento supremo, cuando debían confesar la propia fe, no tuvieron miedo, no negaron su identidad como religiosos, religiosas o laicos comprometidos, y aceptaron la muerte.»
«Siendo conscientes del peligro que les amenazaba, no se echaron atrás, y vivieron la detención y la muerte con gran confianza en Dios y en la vida eterna. »
Imitaron así a los siete hermanos macabeos mártires y a su madre, como hemos escuchado en la primera lectura, que soportaba «con entereza, esperando en el Señor» (2 Mac 7,20).

Urna con las reliquias de los siete hermanos macabeos en la Basílica Eudoxiana de Roma, bajo las cadenas de San Pablo en la cárcel mamertina.
«El motivo por el que los mataron fue únicamente religioso, determinado por el odio de los opresores hacia la fe y la Iglesia católica, puesta en el punto de mira en aquel contexto histórico de las persecuciones religiosas de la primera mitad del siglo XX en que en España prevaleció el odio a la Iglesia.»
«En los Beatos que celebramos hoy, cuya vida fue sellada con el martirio in odium fidei, la Iglesia reconoce un modelo a imitar, para que los creyentes caminen más derechamente hacia aquella Jerusalén celeste donde ellos ya habitan.
Por esto invoquemos la intercesión de los nuevos Beatos y repitamos juntos: ¡Beato Teodoro Illera del Olmo y quince compañeros mártires, ¡rogad por nosotros! »

Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones venidas a la beatificación
Como anunciara la postuladora Hna. Franciscana de los Sagrados Corazones Mª de los Ángeles Maeso, al final de la Eucaristía de Acción de Gracias, tendrá lugar un “acto especial” en que las reliquias de los hoy beatificados se llevarán procesionalmente a la Capilla de los Mártires del Claustro de la Catedral y serán depositadas en el interior del altar preparado hace 66 años para que en él se pudieran venerar las de los mártires de la diócesis. Con estas reliquias se comienza a cumplir esta finalidad; y en la urna que se trasladará a la Capilla se podrán ir depositando las reliquias de otros mártires que hayan sido declarados beatos, para su veneración por los fieles, e impetración de su don de gracia y fortaleza.

Foto ArqBcn MCS

