Necrológica de Elena Piquer, secretaria emérita de H. Martyr
Fallecimiento de Doña Elena Piquer Secretaria emérita de Hispania Martyr

Elena Piquer Pellicer a sus 99 años era una de los ya pocos supervivientes que vivió la persecución religiosa en España de los años 1934 a 1939. A sus 14 años presenció como miembros del Comité de Parets del Vallés sacaron esposados de casa a su padre y a dos de sus hermanos para, ante su negativa a apostatar de su fe católica, asesinarlos el 30 de julio de 1936 en la carretera de Granollers a Sabadell.
Elena nació en Els Pallaresos (Tarragona) en 1922. Hizo su primera comunión el 31 de mayo de 1931 en Tarragona donde su padre era maestro nacional, ya en circuntancias dramáticas, pues el día anterior, ante el intento de quemar la iglesia, el párroco llevó a casa Piquer las imágenes, ornamentos religiosos y el Santísimo, del que comulgó la pequeña Elena.
Ante las amenazas que sufría la familia, los padres Luis y Mercedes decidieron trasladarse a Parets del Vallés, donde no eran conocidos, pero en 1934, al cantar en el pueblo su primera Misa como Franciscano su hermano mayor Francisco, la familia del nuevo maestro fue tenida por los revolucionarios como “misaire”.

El maestro nacional Luis Piquer Jové era terciario franciscano, miembro de la Adoración Nocturna y Congregante de María Inmaculada, y enseñaba el catecismo a los niños en la parroquia. Junto con su esposa y sus ocho hijos, formaban una familia cristiana ejemplar. Elena dice que su padre “les inculcó su espíritu religioso, por el que debían estar dispuestos a dar la vida en defensa de la Religión católica"
En la ficha martirial de Hispania Martyr de Luis Piquer, redactada por su hija Elena, consta que cuando en 1933 llegó como maestro nacional al pueblo de Parets del Vallés, sólo un hombre asistía a misa los domingos, pero él, su esposa y sus hijos inculcaron tal amor a Cristo en sus alumnos y familias, que tres años después, la iglesia parroquial los domingos estaba repleta de matrimonios con sus hijos y abuelos.
El domingo 26 de julio de 1936 fue aconsejado por un buen vecino que se fuera del pueblo con sus hijos mayores pues los del Comité habían acordado matarlos. Marcharon aquella noche por el monte hacia Barcelona, pero fueron apresados por patrulleros del Comité de Moncada, que preguntaron por teléfono a los de Parets qué hacían con ellos. Les respondieron que los matasen, pero los de Monacda les dijeron: matadlos vosotros, y los retornaron a Parets.
Los del Comité de Parets requirieron al maestro Luis Piquer que firmara un documento de adhesión a la República, y dijo que lo hacía obligado como funcionario, pero luego le exigieron firmar una declaración de que Dios no existía y la Iglesia Católica era un fraude, o lo mataban. D. Luis se niega y les dice: “Eso yo no lo firmo; tendréis que matarme”.
Los hermanos José y Ángel Piquer Pellicer

Le separan de sus dos hijos José de 20 años y Ángel de 18, que habían fundado en el pueblo la Federació de Joves Cristians de Catalunya, fejocistas, a los que les exigen que también lo firmen, a lo que el mayor,José, responde:” lo que ha dicho nuestro padre también lo decimos nosotros, y no porque lo diga él, sino porque estamos convencidos de que Dios existe, y que la Religión Católica es la verdadera, fundada por Jesucristo”. Les confinaron en su casa con vigilantes armados.
A las 11 de la noche del 30 de julio se detuvo ante la casa de la familia Piquer un camión de milicianos de Granollers que detuvieron al padre y al hijo mayor José. El pequeño, Ángel. les dijo que dejaran al padre que tenía que sacar adelante a su numerosa familia, y se llevasen a él en su lugar.
En el forcejeo a Ángel le rompieron un brazo. Les llevaron a las afueras del pueblo donde les esperaban los del Comité de Parets, que llevaron a los tres al km. 20 de la carretera de Granollers a Sabadell, frente al bosque de Can Molá de Gallecs, donde los asesinaron.
Al día siguiente incendiaban la iglesia, y ante la gente del pueblo de Parets que contemplaba aterrada las llamas, dijeron: “A los Piquer los hemos matado porque enseñaban el catecismo en la Escuela, y mirad si eran malos que todavía gritaron:
¡Viva Cristo Rey!”.
El 29 de julio de 1939, el misionero Franciscano Fray Francisco Piquer Pellicer en su viaje a España, en el cementerio de Mollet identificaba los cadáveres de su padre y sus hermanos José y Ángel, que se hallan incluidos en la Causa de beatificación de los Mártires de la Federaciò de Joves Cristians de Catalunya.

Asamblea de Hispania Martyr en la Seo de Urgel el 28 de agosto de 1987, con el Obispo Mons. Martí Alanis, Mn. Nonell y Mn. Quintana. Elena Piquer en el centro de la primera fila junto a Vernet y Mn. Doménech.
Elena Piquer opositó a funcionaria provincial de Barcelona, y al jubilarse, dedicó ya toda su actividad a la naciente Asociación Cultural Hispania Martyr Siglo XX en Cornellá y en el local de la calle San Severo de Barcelona, con su Secretario Juan Piñol Priu y Mn. Salvador Nonell, siendo el alma de la recopilación de datos para el Diccionario Martirial proyectado por D. Federico Udina, y siendo nombrada Secretaria General de Hispania Martyr, de la coordinación de las distintas delegaciones creadas en toda España, logrando su consolidación como primera asociación martirial nacional.
La recordaremos siempre como infatigable promotora de las causas martiriales, y podemos piadosamente pensar que su padre y sus hermanos mártires le estarían esperando a la puerta del Cielo para llevarla consigo ante el trono del Rey de los Mártires para desde allí interceder por su entrañable Hispania Martyr.
El recuerdo del testimonio de su padre y hermanos mártires permaneció presente a lo largo de su vida, hasta el punto de redactar ella misma la esquela que había dispuesto se insertara en La Vanguardia, y que tras su fallecimiento el día 13, se publicó el 15 de diciembre, con este inhabitual texto: “Elena Piquer Pellicer ha muerto fiel a sus ideales: Dios, Patria, Rey. Descanse en paz”.


