Publicado en Archivo año 2012.
jueves, 12 de julio de 2012
«Estáis aquí, queridísimos hijos, para decirnos la gran tribulación de la que venís, tribulación de la que lleváis las señales y huellas visibles en vuestras personas y en vuestras cosas, señales y huellas de la gran batalla del sufrimiento que habéis sostenido, hechos vosotros mismos espectáculo a nuestros ojos y a los del mundo entero»: así les decía, cuando llegaron a Roma, Pío XI, el 14 de septiembre de 1936, a los obispos, sacerdotes, religiosos y fieles que salieron de España, tras el estallido de la guerra y el incremento de la sangrienta persecución a los...
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